
Este muñeco que ante el rechazo de su madre fue trasladado al zoo de Berlín, recibió amenazas de muerte vía fax. Ahora lo que nos faltaba, que ni los animales se salven de la demencia de los hombres que ataca sin piedad a inocentes. Inocentes que el único pecado que cometen es nacer, porque no creo que ni tomar el sol recostado en un tronco ni estar estudiando en una universidad estadounidense sean motivos suficientes para pagar con la vida. Velas por todos los que sufren sin razón y velas por los que quedamos como espectadores de la crueldad y la inconsciencia.
1 Comments:
Very interesting blog. Kiss Kiss
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